26-2-98
Nuestra evolución consiste exclusivamente
en el perfeccionamiento del amor.
Y la del Amor con viva sinceridad transparente.
10-5-98
La desvirtuación de una respuesta a una pregunta profunda,
normalmente manifestada a una edad temprana;
puede encarrilar a una desvirtualización de muchos años en cadena.
Hasta tal punto, que puede desenfocar la evolución propia del ser.
26-02-98 LA INTELIGENCIA
La inteligencia aparece siempre en los momentos más sublimes de nuestra existencia espiritual; o en vida ordinaria cuando no negamos la verdad.
La verdad es la parte del sentimiento puro que tiene existencia propia independiente, y que en ningún caso debe ser distorsionada a capricho por un sentimiento temporal ya que por su vida propia es existente en ambos seres o más que compartan ese sentimiento, y al fundirse con él , conocemos el Amor y la necesidad que deseamos todos de compartir ese amor; y que es por lo único por lo cual nacemos.
Nuestra evolución consiste exclusivamente en el perfeccionamiento del amor, y la del amor con una sinceridad transparente.
20-3-98 "Únicamente la perfección".
Solamente la perfección podemos respirarla cuando estamos de lleno en ello, y solamente conocerla cuando la trabajamos.
Mientras tanto el aberrado ya sea un “padre”, de nada sirve que tenga descendencia, si el ejemplo que va a nutrirle al “hijo” son objetos aberrados; por la manera
de influir de su progenitor; un ser así no puede ser ni un buen padre, ni un buen amante, ni un buen hombre; por lo tanto de allí se sobre entiende que como ser, de poco sirve su existencia, porque tiene la conciencia muy por debajo de ser aceptada, porque poco o nada aporta de positivo y constructivo para la existencia de sí mismo, que no sea la confusión y aberración.
La lucha que tenga consigo mismo, será aquella que él mismo necesite desprenderse o que él mismo ha aceptado como tal, por propia convicción de confusión o por adquisición de influencia externa aberradas.
En este estado un ser puede violar toda su existencia, o más aún abortar toda una vida.
Su semilla puede dejar de existir por falta del conocimiento o por desconocer la fuerza vital de vida como principio. Y si aún con estas germina, no será nada más que la mala hierba para el cultivo.
He aquí el principio de las grandes guerras, para arrebatar todo el poder o el control absoluto de todos, para poder protegerse de esas manos de la justicia, y vivir aberrada toda su existencia cavando su propia fosa.
Porque con esta total demencia la mano de la justicia queda abstente de toda acción.
La mano de la justicia solo actúa por medio de la justicia divina, que nada tiene que ver con la no divina (fruto de algunos entes humanos).
Es el hombre quien decide con libertad elevar su mano o cortarla. Cuando sea el primer caso, entonces la justicia se presenta para elevarlo su espiritu; mientras que el segundo caso, la justicia queda en espera de igual que el aceite no se mezcla con el agua, igual que la luz nada tiene que ver con la sombra, igual que el signo + aumenta y el – resta.